Dedicatoria

Sarita

Dedico este libro a la memoria y honor de un ser humano extraordinario, a una bellísima mujer y gran señora: mi madre, a quien debo todo, quien estuvo y sigue estando conmigo en todo momento.

Ella fue una mujer que, con valentía, dignidad e inteligencia excepcionales, supo enfrentar los retos que la vida le puso, siempre con la frente en alto, manteniendo su buen nombre y honorabilidad ante todo.

Formó una pareja ejemplar con mi padre y juntos edificaron un hogar feliz, lleno de amor y armonía, de honestidad, integridad y honradez. Como prueba de ello está su descendencia: unida, solidaria y bendita.

Con ternura y dedicación, Sarita supo tomar el timón y ser el gran pilar de su adorada familia. Sus dulces y sabias palabras siempre estuvieron presentes para aconsejarnos y guiarnos por el camino de la vida. Su huella, profunda e imborrable, permanece en nuestros corazones.

Su enorme alma, pura y llena de bondad, iluminó y cobijó a todos los que tuvimos la suerte de vivir bajo sus alas de brillo y esplendor.

Nunca dejó de recibirnos con alegría y pasión en su hogar. Cada viernes sin falta, reunía a toda su familia adorada: noventa personas entre hijos, nietos y bisnietos. Poseía una hospitalidad que sólo se da en personas de alma pura y colmadas de la presencia divina.

Sus hijos, nietos y bisnietos la amaron y veneraron… Ahora sólo nos queda honrarte y ser dignos de ti, siguiendo tu ejemplo y tus enseñanzas, para que desde el cielo te sientas orgullosa, complacida y satisfecha de tu legado.

Mamita, mi mejor amiga, extraño y añoro tu presencia, tu mirada, tu cálida voz, tus abrazos y sonrisas que inundaban mi corazón de inmensa alegría y satisfacción. Siempre seguiré tus huellas y te recordaré con respeto y admiración.

Me entregaste todas tus recetas y estuviste conmigo en el proceso de elaboración del libro. Juntas disfrutamos mucho de esos momentos. Ahora que te has ido, no te digo adiós porque te llevo dentro de mí. Te sigo sintiendo muy cerca y sé que desde donde te encuentres, guías mis pasos y estas conmigo. Estoy segura que el Todopoderoso eligió para ti un lugar privilegiado junto a Él, y que desde las alturas me sigues bendiciendo. Deseo que este libro constituya un digno homenaje y sagrado recuerdo a tu memoria…

Bella como ninguna.
Ejemplo de inteligencia, integridad, honradez y bondad.
Luchadora incansable, triunfadora, reina de reinas.
Con gracia y alegría nos diste amor infinito.
Fuiste nuestro pilar y serás nuestra luz eterna.

Sara Mohana de Askenazi (Sarita) Z’’L 18 de Av de 5683 / 5 de Adar 5774
31 de Julio de 1923 / 5 de Febrero 2014